La nutrición ortomolecular para el estrés puede jugar un papel muy importante a la hora de solucionar o mejorar el comportamiento de un perro, gato o hurón ante una situación estresante.
Es importante tener claro que de por si sola la nutrición ortomolecular no suele ser suficiente y debe ser acompañada por terapias del comportamiento y otros apoyos como la aroma terapia o flores de bach.
El estrés
Según la R.A.E. el estrés es la “tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves.”
El estrés es una respuesta no específica del cuerpo cuando se ve sometido a una exigencia. Cualquier exigencia biológica o física genera estrés.
Es decir, el estrés no solo provoca ansiedad o miedo. Algunas cosas son estimulantes o provocan euroestrés (estrés positivo) y otras pondrán en funcionamiento los mecanismos de lucha o de huida provocando la agresividad. El estrés es necesario para volver al estado original previo.
El estrés agudo
Cuando nuestro perro, o nosotros, tiene una situación de estrés agudo o miedo (petardos, cohetes, disparos…) se generan toda una serie de respuestas excitatorias para que se activen los procesos de emergencia del cuerpo:
La adrenalina se libera, el corazón late más rápido, el flujo sanguíneo se redirige a los músculos, la corteza cerebral suspende temporalmente sus procesos de aprendizaje y pensamiento, aumenta el cortisol y por ende la testosterona, los mecanismos aprendidos para superar situaciones complejas se vuelven inaccesibles…
Reducción del estrés
Existen muchas estrategias para reducir el estrés agudo en estas situaciones: plan reducción de estrés, flores de bach, aromaterapia, control de los factores estresantes, intervención nutricional…
Al final el objetivo es devolver a la mente del perro a un estado de equilibrio químico.
Siempre acudir a los profesionales que os puedan orientar en el plan a ejecutar: veterinario etólogo clínico si se necesita un apoyo farmacológico, un educador para el enfoque más práctico a través de ejercicios y rutinas que se puedan implementar, un especialista en terapias florales, un nutricionista desde el punto de vista de los suplementos y la dieta…el trabajo multidisciplinar siempre es garantía de más éxito.
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