La plata en sus diversas formas ha sido frecuente desde la antigüedad para tratar infecciones y todo tipo de enfermedades. Así, los fenicios ya utilizaban recipientes de este material para almacenar agua y vino. Todo esto se debe a las propiedades bactericidas de los iones de plata (Ag+), los cuales son capaces de matar bacterias a concentraciones suficientemente elevadas. Aunque su popularidad decreció a partir de los años 40 del siglo XX gracias al auge de los antibióticos modernos, desde los años 90 del siglo pasado la plata se ha popularizado de nuevo también en su forma más pequeña: la plata coloidal. La plata coloidal consiste en un coloide, es…


