Espirulina, un excelente suplemento en la dieta canina, que poco a poco va cogiendo más fama pero ¿sabías que la espirulina realmente no es un alga?
La espirulina es el nombre que se le da al suplemento que se obtiene a partir de cianobacterias del género Arthrospira (Arthrospira platensis y Arthrospira maxima). Las cianobacterias son bacterias que son capaces de realizar la fotosíntesis oxogénica.
Originalmente se clasificaban en otro tipo de género de cianobacterias, las spirulina, y de ahí su nombre común.
Estas cianobacterias son filamentosas en forma de hélice, de un color verde azulado y crece de manera natural en lagos tropicales y subtropicales. De ahí que se confundan con algas.
Son autótrofas (pueden crear su propio alimento) pero se cultivan en estanques de canales abiertos con determinados nutrientes: bicarbonato de sodio, nitrato de potasio, sal marina, fosfato de potasio y sulfato de hierro.
Propiedades de la espirulina
- La espirulina apoya la hematopoyesis (formación de la sangre).
- Ayuda en los problemas gástricos al eliminar bacterias dañinas como el e-coli y la cándida y estimular el lactobacilus y las bifidobacterias.
- Contiene vitaminas B como la vitamina B12, la vitamina C y E, así como antioxidantes como el betacaroteno, zeaxantina y criptoxantina.
- Esta “súper alga” también es rica en minerales, especialmente hierro, calcio, magnesio, mangan, cromo, potasio y zinc.
- Fortalece el sistema inmunológico.
- Elimina del cuerpo toxinas y metales pesados.
- Entre un 50 y un 70% de su peso en seco es proteína vegetal digerible de altísima calidad con casi todos los aminoácidos.
- Promueve una buena higiene oral, útil para combatir la halitosis y el sarro.
- Un estudio de la universidad de Oregón demostró que la clorofila de la espirulina ayuda a prevenir el cáncer de piel, estómago, colon e hígado.


