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Mitos de la dieta BARF
Nutrición natural

Mitos de la dieta B.A.R.F.

A lo largo de los años (ya van para 12) que llevo dando alimentación natural cruda a mis perros he escuchado muchos mitos de la dieta B.A.R.F.

En todas mis formaciones, tanto para profesionales como para guías, intento ir desmintiendo algunos de ellos, los más repetidos y manidos.

Aquí te dejo unos cuantos.

Mito 1: Los perros y los huesos

Los huesos son peligrosos porque se astillan

Siempre, lo primero que he escuchado a lo largo de estos años ha sido que los huesos son malísimos, que se rompen, que se astillan, que crean perforaciones… Los huesos cocinados sí son peligrosos para cualquier animal, ya que al cocinarse pierden agua y estructura, y se vuelven duros y quebradizos.

Cuando alimentamos de forma natural, los huesos se dan crudos y rodeados de carne, lo que reduce considerablemente el riesgo de problemas gástricos.

Aun así, recuerda siempre dar los huesos bajo supervisión, en la forma y tamaño adecuados para tu perro o gato.

Los perros no digieren los huesos

Los huesos carnosos aportan calcio, entre otros nutrientes. Una dieta a base solo de carne no es sana y podría llevar a deficiencias. Si un perro está sano, su pH digestivo ayuda a asimilar los huesos.

Mito 2: La carne cruda y los parásitos

La carne tiene muchos parásitos, no puede comerse cruda

El perro tiene un sistema digestivo adaptado a comer carroña —pH muy ácido, tránsito intestinal corto— que reduce significativamente el riesgo frente a parásitos y patógenos en comparación con el sistema digestivo humano. Esto no elimina el riesgo por completo: siempre se recomienda comprar en carnicerías de confianza y congelar la carne un mínimo de 3 días, una medida eficaz frente a determinados parásitos (como el causante de la anisakiasis), aunque no frente a todos los patógenos posibles. Que la carne sea apta para consumo humano reduce mucho el riesgo, pero no lo elimina del todo —igual que ocurre en la alimentación humana con productos como el pollo crudo.

Se debe cocinar la carne, nunca darla cruda

Generalmente la comida cruda es asimilada mucho mejor por nuestros animales. Puede haber casos de perros que no toleren bien la carne cruda al principio; en esos casos conviene iniciar la transición cocinando la carne (los huesos, nunca) y presentándosela progresivamente más cruda, para que conserve mejor sus propiedades.

Mito 3: Si los piensos tienen todo, ¿para qué complicarme la vida?

El pienso tiene todo lo necesario por ser equilibrado

Muchos piensos se componen de ingredientes de baja calidad. Te dejo aquí una entrada donde hablo más a fondo de los piensos y sus ingredientes: ¿Qué son los piensos realmente?

Este tipo de alimentación es mucho más cara que los piensos

Si comparamos la alimentación natural con un pienso de gama baja, sin duda es más cara. Pero buscando ofertas, con confianza con el carnicero y un congelador para aprovechar promociones, puede llegar a ser incluso más económica que un pienso de gama alta.

Además, esta alimentación busca fortalecer el sistema inmune del animal, lo que en muchos casos puede traducirse en menos visitas al veterinario por problemas de alergia, obesidad u otras patologías relacionadas con la dieta.

Un perro puede comer un pienso vegano

Puede comerlo, pero no necesariamente se nutre bien de él. Como en cualquier pienso de baja calidad, los nutrientes se cubren añadiendo aditivos, lo que no garantiza una nutrición adecuada a medio o largo plazo.

La proteína vegetal no equivale nutricionalmente a la proteína animal en cuanto a perfil de aminoácidos y digestibilidad para un carnívoro, por lo que su aprovechamiento puede ser menos eficaz. Lo mismo aplica a la comparación entre grasas vegetales y animales.

Los perros son carnívoros adaptados, no veganos por naturaleza.

Se tarda mucho tiempo en preparar la comida

Es cierto que no es tan cómodo como servir pienso. Preparar esta comida puede dar algo más de trabajo, pero a la larga puede ahorrar tiempo y dinero en visitas al veterinario.

Mito 4: Si no sabes de nutrición, no puedes dar una dieta equilibrada

Hay que tener amplios conocimientos de nutrición para no desequilibrar la dieta

¿Cuántos de nosotros calculamos a diario nuestros propios requerimientos nutricionales? Como humanos, no controlamos las proteínas, grasas e hidratos de carbono ideales según nuestra talla, edad, peso y actividad. ¿Por qué exigírselo a la alimentación de nuestro perro día a día?

No es necesario ser veterinario nutricionista para alimentar a nuestros animales de forma natural. Lo importante es informarse a fondo, no tener prisa y dar variedad, ya que así se suplen posibles carencias puntuales.

El equilibrio nutricional se construye con el tiempo, no se logra calculando cada nutriente en cada comida.

En casos de perros con alguna patología, situaciones especiales, perros deportistas o senior, siempre es recomendable empezar con la ayuda de un nutricionista que asesore y diseñe la dieta más adecuada para el animal.

Mito 5: La dieta cruda y el exceso de proteína

Tanta proteína es mala y causa fallo renal

Lo primero que hay que entender es que gramos de proteína no equivalen a gramos de carne.

En BARF se aportan aproximadamente los mismos gramos de proteína que en muchos piensos; por ejemplo, 100 gramos de filete de ternera equivalen a unos 19 gramos de proteína. Un exceso de proteína en un perro sano no supone en sí mismo un problema de salud: su cuerpo está adaptado a metabolizarla, almacenarla o eliminarla por vía renal sin dificultad.

El déficit de proteína animal de calidad sí puede generar problemas de salud serios. En perros con enfermedad renal, lo que la evidencia actual respalda con más fuerza es la restricción de fósforo en la dieta, no necesariamente la reducción de la cantidad de proteína — lo determinante es su calidad y origen, no solo el gramaje.

Solo en determinadas patologías tu perro puede necesitar una dieta especial, diseñada para él; por eso es tan importante contar con un asesor nutricional que trabaje junto a tu veterinario de confianza para crear esa dieta específica.

Conclusión

Estos son solo algunos ejemplos. Si alimentas a tu animal con dieta natural cruda, seguro que en algún momento te habrán dicho alguno de estos u otros mitos. Déjame en comentarios cuáles te han dicho a ti.

Los suplementos naturales y la nutrición ortomolecular no son sustitutos de los medicamentos. Consulta con tu veterinario o tu especialista antes de empezar a dar un suplemento.

Recuerda que puedes contactar conmigo para mi servicio de asesoría nutricional. Seguro que puedo ayudarte a mejorar la salud de tu perro o gato.
Asesoría Nutricional

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