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Calabaza para perros
Nutrición

Calabaza para perros: beneficios reales, cómo darla y cuáles evitar

La calabaza para perros es un buen complemento de otoño: aporta betacarotenos (provitamina A), potasio y agua con muy pocas calorías. No es un remedio ni hace milagros, pero bien elegida y bien preparada tiene sitio en el bol de tu perro.

Ahora que estamos en temporada (y que en Halloween hay calabazas por todas partes) es buen momento para repasar qué aporta de verdad, qué hay de cierto en lo que se dice de ella y cuáles no debes darle nunca.

Calabaza para perros: qué aporta

La pulpa de calabaza es sobre todo agua (más del 90 %). Lo que la hace interesante es su contenido en betacarotenos, el pigmento que le da el color naranja. Además lleva algo de vitamina C, potasio y una pequeña cantidad de fibra.

  • Betacarotenos. El perro los transforma en vitamina A, que participa en el mantenimiento de la piel y de las mucosas, incluida la digestiva. También actúan como antioxidantes.
  • Potasio y agua. Suman hidratación y minerales sin apenas energía, algo útil en perros que necesitan volumen en el plato sin calorías extra.
  • Pectina. Es una fibra soluble presente en la pulpa. Los estudios sobre su efecto antioxidante son de laboratorio, con células, así que de momento es un dato prometedor y no una prueba de beneficio en el perro.

Ojo con los gatos: el gato no puede transformar los betacarotenos en vitamina A, necesita tomarla ya formada (de hígado, por ejemplo). Por eso la calabaza no le aporta lo mismo que al perro. Puede tomarla en pequeña cantidad, pero no como fuente de vitamina A.

La calabaza y el aparato digestivo

Es su uso más conocido y también el más exagerado. La calabaza se suele recomendar para el estreñimiento y para ayudar en los cambios de alimentación, pero la pulpa fresca tiene poca fibra: alrededor de medio gramo por cada 100 g. La calabaza en conserva al natural (sin azúcar ni especias) está más concentrada y llega a unos 3 g por 100 g.

Esto quiere decir que con las cantidades habituales (una o dos cucharadas) el aporte de fibra es pequeño. Puede ayudar a algunos perros, sobre todo como parte de una dieta variada, pero si tu perro tiene estreñimiento o diarreas que se repiten, la calabaza no es la solución y hay que buscar la causa.

Si tu perro tiene gastritis, aquí te cuento cómo la abordo desde la alimentación: la gastritis en perros y su tratamiento natural. Y si buscas apoyo para la mucosa digestiva, aquí tienes el artículo sobre el regaliz para perros.

Cómo darle calabaza a tu perro

  • Siempre cocinada (al vapor, hervida o al horno), sin sal, sin aceite y sin especias. Cocida se digiere mejor y se aprovechan mejor sus carotenos.
  • Sin piel ni tallo. La piel de muchas variedades es muy dura y el tallo no se digiere.
  • Como parte de la verdura del menú, no como base de la comida. Si es la primera vez, empieza con poca cantidad y observa las heces.
  • Si es de bote, que sea solo calabaza. El relleno para tartas («pumpkin pie») lleva azúcar y especias.

Qué calabazas no debes darle nunca

En Halloween hay que tener especial cuidado.

  • Calabazas decorativas u ornamentales. No son para comer. Algunas calabazas, sobre todo las ornamentales o las que tienen sabor amargo, contienen cucurbitacinas, unas sustancias irritantes que provocan vómitos, diarrea y dolor abdominal. En personas se han descrito cientos de casos de intoxicación por este motivo. La regla es sencilla: si una calabaza sabe amarga, a la basura.
  • La calabaza tallada de Halloween que ha pasado días fuera. Se estropea rápido y puede tener moho.
  • Restos con velas, cera o decoración.

Por último, como cualquier alimento, la calabaza puede no sentar bien a algún perro. En un estudio con perros con dermatitis atópica, la calabaza fue uno de los alimentos frente a los que encontraron sensibilización. Eso no significa que sea un alimento alergénico, pero si tu perro tiene alergias conviene introducirla con prudencia.

Las semillas de calabaza

Las pipas de calabaza son un alimento muy completo: ricas en proteína, grasas, magnesio, zinc, fósforo y vitamina E. Como complemento nutricional, en pequeña cantidad, son una buena opción.

Se habla mucho de ellas como desparasitante natural. Lo que hay detrás son estudios con extractos de semilla en laboratorio y en ratones, donde se ha visto cierta actividad frente a algunos parásitos intestinales, pero con extractos concentrados y dosis altas. Eso no es lo mismo que unas pipas trituradas en la comida, y no hay estudios que demuestren que sirvan para desparasitar a un perro. Si te interesa el tema, aquí te cuento más sobre soluciones naturales antiparasitarias.

Las pipas de calabaza no sustituyen a la desparasitación. Sigue el plan de desparasitación de tu perro.

Cómo preparar las pipas de calabaza

Puedes comprarlas ya secas o secarlas tú en casa. Si las compras, que sean sin sal añadida.

Si las secas tú, déjalas en remojo de 12 a 24 horas con una pizca de sal. Pasado ese tiempo lávalas bien para quitar la sal y déjalas secar.

Tritúralas justo en el momento de dárselas: enteras se digieren mal y molidas se oxidan rápido.

Cantidad orientativa como complemento:

  • Perros pequeños (menos de 10 kg): ⅛ de cucharadita.
  • Perros medianos (de 10 a 25 kg): ¼ de cucharadita.
  • Perros grandes (más de 25 kg): ½ cucharadita.

Recuerda que puedes contactar conmigo para mi servicio de asesoría nutricional. Seguro que puedo ayudarte a mejorar la salud de tu perro o gato.
Asesoría Nutricional

Conclusión

La calabaza es un buen complemento para tu perro: aporta betacarotenos, potasio e hidratación con muy pocas calorías. Su efecto digestivo es más modesto de lo que se suele decir, las pipas no sustituyen a un antiparasitario y en Halloween hay que mantener lejos las calabazas decorativas y las amargas.

Referencias

USDA FoodData Central. Composición nutricional de la calabaza (cruda y en conserva) y de las semillas de calabaza. https://fdc.nal.usda.gov/

National Research Council (2006). Nutrient Requirements of Dogs and Cats. National Academies Press. https://doi.org/10.17226/10668

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Chae MJ et al. (2025). Evaluation of total eosinophil counts, serum allergen-specific IgE and related cytokines in dogs with atopic dermatitis. Animals 15(21): 3219. https://doi.org/10.3390/ani15213219

Grzybek M et al. (2016). Evaluation of anthelmintic activity and composition of pumpkin (Cucurbita pepo L.) seed extracts: in vitro and in vivo studies. International Journal of Molecular Sciences 17(9): 1456. https://doi.org/10.3390/ijms17091456

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